Estos días, en el lugar donde vivo, El Morro, se celebran las fiestas en honor a Nuestra Señora de Fátima. Un sólo día, en el que los vecinos preparan esta fiesta con mucho cariño y deseando que todo salga bien. La fiesta se centra en una celebración de la Eucaristía y procesión de la imagen por el barrio. Tras ellos, con el famoso "de la misa a la mesa", tiene un compartir en la plaza; con todos los vecinos y también personas visitantes a nuestro barrio en este día, todo ello animado por la música. Pero no sólo en este día, sino también en los días previos, he experimentado un gozo interior. Sentir como pides algo a alguien sin ningún tipo de interés, y esa persona te da mucho más de lo que necesitas, desde un arreglo floral hasta permitir recogida de alimentos en tu negocio. Cuanta generosidad, y todo con una sonrisa en la cara. Es algo difícil de explicar, pero que hace que te sientas bien contigo mismo.
A todas esas personas anónimas, vecinos o no, que más da, todos somos ciudadanos de este mundo, a todos ellos sólo puedo decir ¡GRACIAS! Sois un ejemplo para mí y hacéis que esta fiesta sea grande, no por tirar voladores, o por tener más flores, o por tener la mejor orquesta tocando... la hacéis grande por vuestra sonrisa al hacer las cosas, por vuestro positivismo ante las cosas, por vuestra paciencia, por tantas y tantas cosas buenas que aportáis para que esto, que nació un 31 de Mayo de 2005 sea un día de encuentro, de compartir, de alegría en definitiva.
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